jueves, 25 de octubre de 2012

Preparación del control de los temas 1, 2 y 3

Tema 1.
  1. Explica la situación del castellano en el mundo en la actualidad.[Pág. 6, § 1]
  2. Explica la situación del castellano en la Unión Europea y los Estados Unidos. [Pág. 7, § 2]
  3. Define los siguientes conceptos: lengua franca, lengua oficial1, lengua estándar, bilingüismo, diglosia. [Págs. 6, 7, 9 y 11]
  4. Reconoce las características de variedades diastráticas partiendo de diferentes textos. [Pág. 12]
  5. Define los conceptos de código elaborado y restringido.[Pág. 12]
  6. Diferencia los conceptos de jerga y argot. [Pág. 12, recuadro amarillo]
  7. Reconoce las características de las variedades diafásicas a partir de diferentes textos. [Pág. 13]

Tema 2.
  1. Deduce a partir de un texto concreto las características lingüísticas de la descripción. [Pág. 18, recuadro azul]
  2. Define el concepto de palabra y enumera las clases de palabras. [Pág. 20, §§ 1 y 2]
  3. Ejercicio práctico: separar los lexemas y los morfemas y especificar de qué tipo son. [Pág. 162, ej. 23]
  4. Realiza un esquema donde aparezca la estructura de los diferentes sintagmas. [Ver entrada: "Estructura de los sintagmas"]
  5. Ejercicio práctico: análisis morfológico, donde se especifique la categoría de cada palabra y si es variable o invariable [información en pág. 21, § 3]
  6. Ejercicios prácticos como el 3 y el 6 de la pág. 23.
  7. Análisis de sintagmas, como los ejercicios 7, 8 y 9 de las págs. 24 y 25.

Tema 3.
  1. Define el concepto de enunciado y explica sus características. [Págs. 38, §§ 2 y 2·1 (cuadro)]
  2. Ejercicio práctico: clasificar diversos enunciados según su modalidad y dividirlos en oraciones y frases. [Información en págs. 39 § 2·2 y pág. 40, § 2·4, cuadro sinóptico]
  3. Define el concepto de sujeto. [Pág. 43, § 3]
  4. Ejercicios prácticos de reconocimiento del sujeto como el ej. 13, pág. 43.
  5. Ejercicio práctico: diferenciar sujeto léxico, gramatical y omitido, como los ejs. 18, 19 y 22 de la pág. 45.
  6. Ejercicio práctico: diferenciar tipos de oraciones impersonales según el esquema de los apuntes.
1Te proponemos una definición: “Un idioma oficial es el establecido como de uso corriente en los documentos oficiales, en la Constitución y otros instrumentos legales de un país. Es el idioma de uso oficial en los actos del Gobierno, en la Administración Pública y en la Justicia.”

miércoles, 9 de mayo de 2012

Juan Ramón Jiménez: obra poética


La etapa sensitiva (1898–1915)

Esta etapa se subdivide a su vez en dos sub-etapas: la primera abarca hasta 1908; la segunda, hasta 1916.
a) La primera está marcada por la influencia de Bécquer, el Simbolismo y un Modernismo de formas tenues, rima asonante, verso de arte menor y música íntima. En ella predominan las descripciones del paisaje como reflejo del alma del poeta. Predominan los sentimientos vagos, la melancolía, la música y el color desvaído, los recuerdos y ensueños amorosos. Pertenecen a esta etapa Rimas (1902), Arias tristes (1903), Jardines lejanos (1904) y Elegías (1907).

b) La segunda época se vierte en la forma del arte mayor (endecasílabos y alejandrinos), la rima consonante, el estrofismo clásico (sonetos, serventesios); denota una mayor impronta del simbolismo francés (Baudelaire, Verlaine) y del decadentismo anglo-francés (Walter Pater). El poeta logra perfectas cumbres parnasianas, especialmente en los sonetos. Pertenecen a esta sub-etapa La Soledad Sonora (1911), Pastorales (1911), Laberinto (1913), Platero y yo (elegía andaluza) (1914) y Estío (1916). Hacia el final de esta etapa el poeta empieza a sentir el hastío de los ropajes sensoriales del Modernismo y preocupaciones relacionadas con el tiempo y la posesión de una belleza eterna.

La etapa intelectual (1916-1936)

Su primer viaje a América y el contacto con la poesía en inglés (Yeats, Blake, Emily Dickinson, Shelley...) marca profundamente esta segunda etapa (1916–1936), bautizada por él mismo como “Época intelectual” y que le vincula a la corriente literaria del Novecentismo. Se produce un hecho fundamental: el descubrimiento del mar como motivo trascendente. El mar simboliza la vida, la soledad, el gozo, el eterno tiempo presente. Se inicia asimismo una evolución espiritual que lo lleva a buscar la trascendencia.
En su deseo de salvarse ante la muerte, se esfuerza por alcanzar la eternidad, y eso sólo puede conseguirlo a través de la belleza y la depuración poética. Suprime, pues, toda la musicalidad, los argumentos poéticos, la aparatosidad externa y ornamental anterior para adentrarse en lo profundo, en lo bello, en lo puro, en lo esencial.
De esta época destacan Diario de un poeta recién casado (1916), Eternidades (1918), Piedra y cielo (1919), Poesía (1917–23) y Belleza (1917–23). La Estación total (1923–36) recoge los últimos poemas escritos en España. El 22 de agosto de 1936, Juan Ramón marcha al exilio.

La etapa suficiente o verdadera (1937–1958)

Pertenece a la etapa suficiente o verdadera todo lo escrito durante su exilio americano. Juan Ramón continúa replegado en sí mismo en busca de la belleza y la perfección, aunque no tanto como para no preparar un amplio libro en favor de la República española, Guerra en España, que nunca pudo ver publicado. Su ansia por la trascendencia lo lleva a una cierta mística y a identificarse con Dios y la belleza. Tras un período de relativo silencio, publica Animal de fondo (1949), Tercera antolojía poética (1957), En el otro costado (1936–42) y Dios deseado y deseante (1948–49).
En Animal de fondo, el poeta busca a Dios «sin descanso ni tedio». Pero ese dios no es una divinidad externa al poeta, sino que se halla en él y en su obra. Ese dios al que se refiere es causa y fin de la belleza. Dios deseado y deseante (1948–49) supone la culminación de Animal de fondo. El poeta llega incluso a identificarse con ese dios que tanto ha buscado. Un dios que existe dentro y fuera de él.

Juan Ramón Jiménez: biografía


Juan Ramón Jiménez nació el 23 de diciembre de 1881 en Moguer. Su padres se dedicaban con éxito al comercio de vinos. Se trasladó a Sevilla, en 1896, para ser pintor, creyendo que ésa era su vocación. Allí frecuentaba la biblioteca del Ateneo sevillano. Escribió sus primeros trabajos en prosa y verso. Empezó a colaborar en periódicos y revistas de Sevilla y Huelva.
Comenzó la carrera de Derecho en la Universidad de Sevilla, aunque la abandonó en 1899.
En 1900 se trasladó a Madrid y publicó sus dos primeros libros de textos, Ninfeas y Almas de violeta. La muerte de su padre en este mismo año y la ruina familiar le causaron una honda preocupación y en 1901 fue ingresado con depresión en un sanatorio en Burdeos. En 1902 publicó Arias tristes e intervino en la fundación de la revista literaria Helios.
En 1905 regresó a su pueblo natal, por la muerte de su padre y los problemas económicos por los que atravesaba su familia. Este periodo coincide con la etapa de mayor producción literaria, entre los que figuran: Elejías, La soledad sonora y Poemas májicos y dolientes, todos escritos durante su estancia en la casa.
Seis años más tarde se trasladó a Madrid, donde conoció a Zenobia Camprubí Aymar en 1913, de quien se enamoró profundamente. Hizo varios viajes a Francia y luego a Estados Unidos, donde en 1916 se casó con Zenobia. Este hecho y el redescubrimiento del mar será decisivo en su obra, escribiendo Diario de un poeta recién casado. Esta obra marca la frontera entre su etapa sensitiva y la intelectual. Desde este momento crea una poesía pura con una lírica muy intelectual. En 1918 encabezó movimientos de renovación poética, logrando una gran influencia en la Generación del 27. A partir de 1931, la esposa del poeta sufrirá los primeros síntomas de un cáncer que acabaría con su vida.
En 1936 se vio obligado a abandonar España al estallar la Guerra Civil Española, trasladándose a Washington. Este momento marca en su obra, el paso de la etapa intelectual a la etapa suficiente o verdadera. En 1946 el poeta permaneció hospitalizado ocho meses a causa de otra crisis depresiva. En 1950 se volvió a trasladar a Puerto Rico, dando clases en la Universidad de Puerto Rico.
En 1956 la Academia Sueca le otorgó el Premio Nobel de Literatura en Puerto Rico, donde vivió gran parte de su vida en el exilio y donde trabajó como profesor en la Universidad. Tres días después, murió su esposa en San Juan. Él jamás se recuperaría de esta pérdida. Juan Ramón Jiménez falleció dos años más tarde, en la misma clínica en la que había fallecido su esposa. Sus restos fueron trasladados a España.

martes, 17 de abril de 2012

lunes, 12 de marzo de 2012

Dictado 2ª evaluación

Vivimos en un mundo ambiguo, las palabras no quieren decir nada, las ideas son cheques sin provisión, los valores carecen de valor, las personas son impenetrables, los hechos amasijos de contradicciones, la verdad una quimera y la realidad un fenómeno tan difuso que es difícil distinguirla del sueño, la fantasía o la alucinación. La duda, que es el signo de mi inteligencia, es también la tara más ominosa de mi carácter. Ella me ha hecho ver y no ver, actuar y no actuar, ha impedido en mí la formación de convicciones duraderas, ha matado hasta la pasión y me ha dado finalmente del mundo la imagen de un remolino donde se ahogan los fantasmas de los días, sin dejar otra cosa que briznas de sucesos locos y gesticulaciones sin causa ni finalidad.


Lugares tan banales como la prefectura de policía o el Ministerio de Trabajo son ahora los templos délficos donde se decide nuestro destino. Porteros, valets, empleadas viejas con permanente y mitones, son los pequeños dioses a los que estamos irremediablemente sometidos. Dioses funcionarios y falaces, nos traspapelan para siempre un documento y con él nuestra fortuna o nos cierran el acceso a una oficina que era la única en la cual podíamos redimirnos de alguna falta. Los designios de estos diosecillos burocráticos son tan impenetrables como los de los dioses antiguos y, como estos, distribuyen la dicha y el dolor sin apelación. La empleada de correos que se niega a entregarme una carta certificada porque el remitente ortografió mal una letra de mi apellido es tan terrible como Minerva desarmando a un soldado troyano para dejarlo indefenso en manos de uno griego. Muertos los viejos dioses por la razón, renacieron multiplicados en las divinidades mezquinas de las oficinas públicas. En sus ventanillas enrejadas están como en altares de pacotilla, esperando que les rindamos adoración.

Calvo, obeso, majestuoso, con sus modales llenos de unción, el barredor de la Agencia me da siempre la impresión de un obispo que, a raíz de alguna injusticia, ha sido despojado de sus vestiduras sagradas. Cuando lo veo recorrer en overol los pasillos, con su aire recogido, sonriente y benévolo, imagino lo bien que se le vería celebrando una misa o presidiendo una ceremonia de canonización. Habla solo, saluda obsequiosamente a todo el mundo, es un pacífico demente. Fue un redactor que, atacado de locura erótica, trató hace muchos años de violar a una secretaria en un ascensor. No lo echaron de la oficina, pero cuando salió de la casa de reposo, desmemoriado y aparentemente feliz, lo rebajaron al cargo de barrendero.

Podemos memorizar muchas cosas, imágenes, melodías, nociones, argumentaciones o poemas, pero hay dos cosas que no podemos memorizar: el dolor y el placer. Podemos a lo más tener el recuerdo de esas sensaciones pero no las sensaciones del recuerdo. Si nos fuera posible revivir el placer que nos procuró una mujer o el dolor que nos causó una enfermedad, nuestra vida se volvería imposible. En el primer caso se convertiría en una repetición, en el segundo en una tortura. Como somos imperfectos nuestra memoria es imperfecta y solo nos restituye aquello que no puede destruirnos.

[Julio Ramón Ribeyro
Prosas apátridas]

jueves, 8 de marzo de 2012

Expresión escrita: la argumentación

Hay que realizar un texto argumentativo a partir de unos de estos temas:

  1. la dimensión ética del aborto legal,
  2. la legalización del cannabis,
  3. ventajas y peligros de las redes sociales en Internet.

Antes de abordar la redacción conviene documentarse para disponer, al menos, de unas nociones generales sobre el tema escogido y estar al corriente del debate social abierto en torno a él. Eso ayudará a manejar argumentos a favor y en contra del mismo.

Intentar obtener argumentos de diversos tipos: autoridad, hechos probados, ejemplificaciones, generalizaciones, tópicos sociales... Es conveniente también utilizar argumentos a favor y en contra, aunque al final las preferencias se inclinen en un sentido determinado. Hay que decidir también si la estructura del texto será inductiva o deductiva.

Redactar el texto intentando evitar las repeticiones de palabras, las oraciones excesivamente largas, la monotonía en las construcciones sintácticas.

Se valorará la expresión correcta, la variedad de argumentos, la coherencia, la profundización y los valores incluidos en el texto.

Criterios de puntuación:
  1. Presentación (escrito a mano) – 1 punto.
  2. Ortografía – 2 puntos.
  3. Cohesión (corrección gramatical, variedad léxica...) – 2 puntos.
  4. Coherencia – 1 punto.
  5. Contenido (variedad de argumentos, profundidad, originalidad...) – 4 puntos.

Cuestionario de los temas 4 y 5 de Lengua


  1. A partir de un texto expositivo, reconocer algunas de sus características lingüísticas. [Pág. 58]
  2. Diferenciar la exposición divulgativa de la científica. [Pág. 57]
  3. A partir del cuadro resumen de los complementos, estudiar los tipos de sintagmas, los procedimientos para su identificación y aportar algún ejemplo significativo. [Págs. 61, 64, 65, 66, 68 y 69]
  1. Ejercicio práctico de identificación de complementos verbales.
  1. Diferenciar la argumentación objetiva de la subjetiva. [Pág. 80]
  1. Explicar los diversos usos del pronombre se y ejemplificar cada uno de ellos. [Ficha]
  2. Ejercicio práctico: reconocer los diversos usos del pronombre se a partir de una serie de enunciados.
  3. Representar por medio de un esquema los tipos de oraciones según la estructura del predicado. [Pág. 88]
  4. Clasificar oraciones simples según la modalidad y la estructura del predicado.
  5. Realizar el análisis morfosintáctico de oraciones simples.
  6. Definir los siguientes conceptos:
    1. exposición (p. 57),
    2. estilo directo (p. 57),
    3. estilo indirecto (p. 57),
    4. argumentación (p. 80),
    5. refutación (p. 80),
    6. falacia (p. 80),
    7. argumento de autoridad (p. 80),
    8. argumento de hechos probados (p. 80),
    9. modalidad deductiva (p. 80),
    10. modalidad inductiva (p. 80).