martes, 30 de septiembre de 2014

Dictado sobre las grafías b/v

La joven bibliotecaria buscó el libro en el anaquel correspondiente y vio que sobresalía de entre los demás, como si la estuviera llamando. El volumen era relativamente grueso y en la portada impresionaba el grabado de un hombre dividido en dos mitades y un título evocador: El vizconde demediado y otros cuentos. Acto seguido se lo entregó a Benito con lo que este interpretó como una sonrisa evanescente. ¿Acaso había leído ella aquel vibrante relato? La chica sostuvo su mirada durante un breve instante y con amabilidad y secreto arrobo él le devolvió un saludo cómplice e invisible que ella no pareció querer evitar. «¡Vaya, qué chico tan amigable!», pensaba ella con burlesca sonrisa mientras atendía a otro lector con obvia aplicación, contribuyendo al desconsuelo del pobre Benito, quien buscó la puerta de salida con un burdo movimiento de cabeza.

Comentario de un texto descriptivo

Por entonces yo era un muchacho de quince años que languidecía entre las paredes de un internado con nombre de santo en las faldas de la carretera de Vallvidrera. En aquellos días la barriada de Sarriá conservaba aún el aspecto de pequeño pueblo varado a orillas de una metrópolis modernista. Mi colegio se alzaba en lo alto de una calle que trepaba desde el Paseo de la Bonanova. Su monumental fachada sugería más un castillo que una escuela. Su angulosa silueta de color arcilloso era un rompecabezas de torreones, arcos y alas en tinieblas. El colegio estaba rodeado por una ciudadela de jardines, fuentes, estanques cenagosos, patios y pinares encantados. En torno a él, edificios sombríos albergaban piscinas veladas de vapor fantasmal, gimnasios embrujados de silencio y capillas tenebrosas donde imágenes de santos sonreían al reflejo de los cirios. El edificio levantaba cuatro pisos, sin contar los dos sótanos y un altillo de clausura donde vivían los pocos sacerdotes que todavía ejercían como profesores. Las habitaciones de los internos estaban situadas a lo largo de corredores cavernosos en el cuarto piso. Estas interminables galerías yacían en perpetua penumbra, siempre envueltas en un eco espectral.

                                                                         Carlos Ruiz Zafón, Marina

1. Identifica en el texto las siguientes características lingüísticas propias de la descripción.
a) sustantivos concretos
b) adjetivos descriptivos
c) sintagmas preposicionales con función de complemento del nombre
d) adjetivos posesivos y demostrativos (escríbelos junto al nombre al que determinan)
e) verbos atributivos en pretérito imperfecto de indicativo
f) otros verbos que no expresan acción, sino situación o estado
g) brevedad sintáctica

2. Escribe todos los adjetivos del texto cuyo significado evoca la idea de lo fantasmal (campo léxico).

martes, 23 de septiembre de 2014

Registros lingüísticos

Escribe los registros lingüísticos y usos correspondientes a las siguientes situaciones comunicativas:

1 Un mail a un amigo/a:
2 Un mail a un profesor/a:
3 Una conversación telefónica para solicitar los servicios de un cerrajero:
4 Una reclamación a un centro comercial por la venta de pescado en mal estado:
5 Un artículo en una revista de ciencia y tecnología:












1 nivel medio, uso informal, coloquial, escrito;
2 nivel medio, uso formal, escrito;
3 nivel medio, formal, oral;
4 nivel medio, formal, escrito;
5 nivel culto, formal, escrito.

Variedades diastráticas y diafásicas

Identifica las variedades diastráticas y diafásicas que se revelan en el siguiente texto.

Probablemente habrás visto, en algún capítulo de la serie House, cómo el insoportable doctor envía a sus ayudantes al domicilio de uno de sus pacientes para intentar localizar allí el veneno químico que ha podido provocar su rara enfermedad. Pues bien, la noticia inquietante es que esas dolencias en realidad no son tan raras. Hace unas semanas, mientras firmaba en Sant Jordi en Barcelona, se me acercaron dos chicas con una mascarilla sanitaria cubriéndoles nariz y boca. Impresionaban bastante, porque además estaban delgadas y no tenían un aspecto muy saludable. Venían buscando ayuda para su lucha, que es la reivindicación de la importancia de unas enfermedades a las que la sociedad hace muy poco caso.

Rosa Montero, «Maneras de vivir»
(El País, 29/05/2011)


1 Código:
2 Nivel:
3 Según el canal, uso:
4 Según la relación emisor-receptor, uso:
















1 código elaborado,
2 nivel estándar o medio,
3 uso escrito,
4 uso formal,



sábado, 20 de septiembre de 2014

Registro vulgar

¿Tienen un troll rotulando carteles en Carrefour?
"La he liado parda"

lunes, 12 de mayo de 2014

Jacobo Sureda: un vanguardista mallorquín

En este enlace podemos leer dos poemas del poeta ultraísta mallorquín Jacobo Sureda, que mantuvo una amistad con Borges durante su estancia en la isla.

Borges en su juventud

Jacobo Sureda

viernes, 9 de mayo de 2014

Comentario de "El poeta pide a su amor que le escriba", de Federico García Lorca (2)

En el primer cuarteto llama la atención el oxímoron “viva muerte” (contradicción entre el adjetivo y el sustantivo), extraído –como también el último terceto– del lenguaje de la poesía mística. Esta intensa contradicción revela la naturaleza conflictiva del amor (tópico también del Siglo de Oro), en donde placer y sufrimiento van a partes iguales. El v. 4 resulta también un tanto paradójico: “que si vivo sin mí quiero perderte”. ¿Se hace eco del “vivo sin vivir en mí” de Teresa de Jesús? Seguramente, abundando en los tópicos de la mística del s. XVI. La alienación del amor no correspondido es también un “vivir sin mí”, lo cual aboca al poeta a la soledad y a la “noche oscura” del final.

Otro elemento característico del poema son los versos bimembres, es decir, divididos en dos mitades:

Amor de mis entrañas, / viva muerte (v. 1)

El aire es inmortal, / la piedra inerte (v. 5)

ni conoce la sombra / ni la evita (v. 6)

Pero yo te sufrí,  / rasgué mis venas (v. 9)

Y la presencia de parejas de elementos contrapuestos (antítesis): tigre y paloma (v. 10), inocencia frente a ferocidad; mordiscos y azucenas (v. 11), pasión y pureza; llena, pues, palabras […] / o déjame vivir... (v. 12-13), amor frente a abandono; locura frente a serena noche (v. 12-13). Todo eso abunda en el sentido conflictivo, agónico, dualista de este poema. La realidad queda fracturada en elementos que no pueden conciliarse. Y el poeta sólo parece encontrar una salida en esa “serena noche / del alma para siempre oscura” de los místicos.

Dibujo de Federico García Lorca